Vivir en una comunidad de vecinos tiene sus ventajas, pero también puede dar quebraderos de cabeza cuando hay que reparar algo. Y si hablamos de filtraciones en terrazas, el tema se pone interesante (y húmedo). Una pregunta que se repite mucho es: ¿qué pasa cuando una terraza, aunque la use solo un vecino, está encima de otra vivienda y empiezan los problemas de goteras?

Uso privativo no es propiedad
Este punto es clave. Que una terraza sea de «uso privativo» no significa que sea propiedad exclusiva de un vecino. Es como cuando te dejan usar un trastero compartido sólo para ti: lo usas, pero no es tuyo. Lo mismo con las terrazas. Aunque sólo la use un vecino, sigue siendo un elemento común.
Por eso, si el problema es que está mal impermeabilizada o que hay fallos en la construcción, debe ser la comunidad la que ponga el dinero.
La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) ya establece que las terrazas, aunque de uso privativo, siguen siendo elementos comunes del edificio. Según el artículo 396 del Código Civil, que sirve de base para la LPH, forman parte de los elementos comunes “las cubiertas, terrazas, azoteas, y demás elementos estructurales del edificio, incluso si se permite su uso exclusivo a un vecino”. Esto significa que su mantenimiento estructural corresponde a la comunidad, salvo que los estatutos indiquen lo contrario.
¿Y si el vecino hace mal uso de la terraza?
También hay que ser justos. Si el vecino deja las bajantes llenas de hojas, pone macetas sin platos o deja que la suciedad se acumule, y eso provoca humedades o atascos, entonces es su responsabilidad. La diferencia está en si el problema es por la estructura (comunidad) o por mal uso (vecino).
Ejemplos prácticos:
- Si se ha roto la capa de impermeabilización por el paso del tiempo → paga la comunidad.
- Si hay goteras porque el vecino puso una piscina hinchable y se salió el agua → paga el vecino.
Consejos para evitar problemas en tu comunidad
Para evitar conflictos y malos entendidos, toma nota de estos consejos:
- Lee los estatutos: sí, son extensos, pero te pueden sacar de un buen follón.
- Solicita informes técnicos: si hay humedades, que un profesional diga de dónde vienen.
- Apunta todo: mantenimiento, limpiezas, incidencias… mejor tener pruebas.
- Comprueba el seguro de la comunidad: un buen seguro multirriesgo puede evitar que haya que hacer derramas.
- Consulta con especialistas: hablar con un administrador de fincas o abogado te puede ahorrar muchos disgustos. En Fincas Girbés somos administradores de Fincas y te podemos asesorar en lo que necesites.




